EL IMPERIO DE LOS INCAS

Los incas llegaron a formar un amplio imperio, gracias a una serie de factores importantes que fueron implementando en su desarrollo. Según su división política estuvo conformado básicamente por dos grupos. La aristocracia o nobleza; integrada por funcionarios y sacerdotes; con una escala jerárquica rígida que comenzaba con la autoridad máxima del Inca, hasta llegar al curaca provinciano de un ayllu.
El pueblo tributario, era el segundo estrato social y estaba constituído por el campesinado con derechos y obligaciones para sí mismo y para su soberano, el Inca.
Aparte de la tributación agropecuaria, de los productos manufacturados y de las materias primas; los integrantes de este grupo estaban obligados también a prestar servicios personales. De acuerdo al sistema de la "mita", se dedicaban al mantenimiento de carreteras, puentes y tambos. Los más fuertes y resistentes, eran nombrados "chasquis" o mensajeros. También se nombraban los soldados que formarían las tropas del Inca, etc.
Su culto religioso oficial se practicaba en los templos. El principal y más sagrado era el "Coricancha" o "recinto de oro", al que los españoles luego denominaron "Templo del Sol". Parte de este culto eran los sacrificios, que sólo se efectuaban en ocasiones solemnes o para conjurar un peligro grave inminente. El culto religioso era administrado por sumos sacerdotes, quienes generalmente eran parientes del Inca.
Estos sacerdotes, tenían a su cargo los templos que eran erigidos en diferentes lugares del territorio; realizaban los sacrificios y cuidaban que se observaran los ritos.
De su adoración al Sol y la Luna, surgió el calendario de festividades en el que cada mes tenía un nombre especial y correspondía a un tipo de celebración, como alabanza a su dios. Durante estas festividades, se comía y bebía en abundancia. Se danzaba y mascaba coca, con permiso superior del Inca y se realizaban sacrificios.
La medicina que se practicó en el incanato, estaba íntimamente ligada a la magia y la religión. Todas las enfermedades se suponían provocadas por el desprendimiento del espíritu del cuerpo, a causa de un maleficio, un susto o un pecado. Los curanderos incaicos, llegaron a realizar intervenciones quirúrgicas, como trepanaciones, con el propósito de eliminar fragmentos de huesos o armas, que quedaban incrustadas en el craneo, luego de accidentes o enfrentamientos bélicos. Uno de los instrumentos utilizados en la cirugía inca, fue el "Tumi" o cuchillo de metal en forma de "T". Como anestesia se usaba la coca y la chicha en grandes cantidades y se sabe que también conocieron el uso de vendas.




La arquitectura peruana no comienza con los incas. Antes de ellos existió la cultura "Tiahuanaco" y mucho antes, la cultura "Wari". Posiblemente hayan habido otras cultura más antiguas, pero hay vestigios de grupos de aldeas descubiertas, con una antigüedad de 5,000 años o más. La ciudadela de "Chavín de Huantar", tiene más de 2 mil años de haber sido edificada y según los expertos arqueológicos, su arquitectura supera a la de "Machu-Picchu", construída mil años después.
En la construcción de sus viviendas y templos, los incas y sus antepasados, utilizaron el adobe y la piedra. Esta última, fue trabajada en forma tan delicada por los canteros incaicos, que luego de su interposición a la hora de edificar, era tan perfecto su acabado, que no cabía una hoja de afeitar entre sus uniones.
En la construcción de palacios, utilizaban piedras relatívamente pequeñas; en cambio para edificar sus fortalezas, usaban piedras enormes, a las que sin embargo, daban la misma perfección.
Según los historiadores; si bien es cierto, los incas conformaron una raza guerrera, con criterio expansionista; muchas veces aplicaban métodos persuasivos y diplomáticos para convencer a los pueblos que debían unirse a ellos. Sin embargo, si algún pueblo osaba oponerse, era brutalmente avasallado; lo que en algunos casos se convirtió en masacre. Algunos prisioneros eran llevados al Cuzco, donde celebrando la victoria, eran pisoteados, otros sacrificados y los más afortunados, convertidos en esclavos (yanacuna).
La zonas conquistadas, recibían especial atención. Si carecían de implementos agrícolas, se los procuraban. Si no tenían ganado, igualmente les era adjudicado en manadas, con la expresa advertencia de no matar en vano ni en época de cría. Con este tipo de amparo, proveían una especie de "seguro estatal", que se extendía a los ancianos, los enfermos, los incapacitados e inválidos.
A los curacas, se les imponía la obediencia irrestricta al Inca, pero a la vez, se les ofrecía incentivos como ornamentos de oro y plata, piezas de lana y en muchos casos, bellas doncellas. A los hijos de éstos, se les enviaba al Cuzco para que aprendieran las costumbres generales de los Incas.
Para mantener la unidad de todos los pueblos, considerando la diversidad de costumbres en cada uno de ellos; luego de conquistados les imponían sus creencias religiosas. La adoración al Sol, era la enseñanza principal. Imponían igualmente su idioma quechua, desplazando poco a poco los dialectos propios de cada región conquistada. La lengua "chimú", fue una de las pocas que se siguió hablando, inclusive hasta luego de la dominación española.
Paralelamente a todas estas imposiciones, también se realizaba una especie de estudio estadístico, para determinar la potencialidad tributaria de los pueblos conquistados. Para ello, se utilizaba el "quipu", que era un sistema de registro en el que se almacenaba información, haciendo nudos en una especie de cuerdas de diferentes colores y tamaños.
En cada nuevo pueblo, se erigían, silos, centros administrativos, guarniciones y aposentos para el Inca. Igualmente se implementaban nuevos caminos que conectaban los pueblos integrantes del Imperio. De tal forma, todos estaban conectados y podían ser transitados por tropas, cuando era necesario y utilizados por los "chasquis", como un servicio de correo rápido y eficiente.
El sistema de "mitimae" fue impuesto contra grupos que se rebelaban a la autoridad del Inca; de tal forma que pueblos enteros, eran enviados a zonas apartadas y de dominio del gobierno. Para reponer ese contingente humano, se trasladaban grupos que por el contrario, sí eran fieles a la autoridad inca.
Las normas de conducta imperantes, eran estrictas. La violación a la ley se consideraba como una ofensa directa al Inca; practicamente un sacrilegio.
El hurto, el ocio, el adulterio, la violación; eran castigados con penas como el azote hasta la muerte por el garrote. Otras penas eran la lapidación y ser encarcelados en celdas subterráneas con fieras o animales ponzoñosos, etc.
En el aspecto económico, la agricultura llegó a ser base primordial para su desarrollo. La topografía de un terreno variado, los obligó a la implementación de diferentes recursos tecnológicos, como la construcción de andenes, la irrigación artificial, el uso de implementos agrícolas y la excavación de pozos en los desiertos, para obtener agua potable.
En cerámica, el alfarero incaico plasmó su arte en los llamados "huacos", que se han ido desenterrando, algunos de los cuales han permanecido por miles de años bajo tierra. Este arte inca, se pueden dividir, -según Doig Kauffman- en "alfarería utilitaria" y "alfarería ceremonial". Los de esta última, eran enterrados con los difuntos, servidos de alimentos o bebidas, para su consumo en el camino a un mundo inanimado y místico. A la llegada de los españoles, la alfarería inca perdió su función mágica y se tornó simplemente utilitaria.
El arte textil, por el contrario decayó un poco durante la época incaica. Aun así, las piezas encontradas, sobre todo las de Paracas, son de una belleza impresionante.
En el campo de la metalurgia, se conocieron el oro, la plata, el cobre y también el platino. Es muy probable que los primeros objetos de oro se hicieran en la costa peruana y se utilizaran carbón y unos tubos para soplar el aire, ya que no conocieron el fuelle. Otra forma de construir sus hornos, fue haciéndolo en las laderas de colinas, donde las ráfagas de aire eran fuertes.
Es interesante encontrar que el proceso de fundición que usaron los incas, fue utilizado también por los orfebres del viejo mundo. Lo que no se ha podido determinar, es en qué lugar fue inventado dicho sistema, o acaso su invención en uno u otro lado fue independiente.
El arte en madera quedó demostrado a través de sus "queros". Los incas, dieron mejor acabado a este tipo de elemento artesanal; que los hechos en la época de la cultura "Tiahuanaco"; dándoles características geométricas de estilo propio. La tradición floreció después de la llegada de los españoles. Inclusive hoy en día, este arte aun persiste en muchas ciudades de la costa norte del Perú.
La poesía habría sido cultivada por un tipo especial de "amauta" o "maestro". Lamentablemente por la carencia de una escritura desarrollada, no se sabe si su transmisión oral fue de confiar. Las expresiones poéticas que se conocieron a través de cronistas de la época, se entremezclaban con temas mitológicos, cantos épicos y de guerra, además de expresiones románticas.
La poesía no podía estar desligada de la música ni de la danza y es probable que muchas obras poéticas hayan estado acompañadas de instrumentos musicales, como los que ya se conocían durante el incanato: tambores, quenas, flautas, vasos de metal tipo sonaja, cascabeles, etc.
Encuentro De Dos Culturas

La historia nos dice que fue Manco Capac, el creador del Imperio de los Incas. Pachacuti Inka Yupanki, su hijo; sería años más tarde, el creador del Estado Imperial Inka. A su vez, el hijo de éste, Thupa Inka, conquistando nuevas tierras y venciendo otros pueblos; extendió aun más los límites del Imperio hasta zonas ecuatoriales por el norte y australes, por el sur.
Esta rápida expansión militar, a la larga provocó el resquebrajamiento de su estructura política. La diversidad de lenguas, creencias y tradiciones culturales de los pueblos conquistados, no permitieron realizar una integración adecuada y este aparente gigante, cual pies de barro; empezó a mostrar sus zonas débiles, lo que dio lugar al inicio de luchas internas.
Mientras Wayna Qhapaq, trataba de mantener orden en el Tawantinsuyu, ya se iniciaban en España, los primeros proyectos para conquistar la zona sur de América. Francisco Pizarro, de acuerdo a la Capitulación de Toledo, formaba un grupo de gente con el que iniciaría la invasión al Imperio.
A la muerte de Thupa Inka, su sucesor debío ser Waskar Inka, a pesar de que algunos cronistas de la época, consideraban, de acuerdo a los datos que obtuvieron, que por el contrario, el trono debió pasar sin mayores problemas a manos de Atao Wallpa. Se desata una guerra civil entre estos dos guerreros, Waskar lleva la peor parte en una serie de batallas: Cusipampa, Cochaguaylla, Bombón, Yanamarca, Angoyacu y luego fue tomado prisionero en la batalla de Cotapampa.
La expedición española al mando de Pizarro; entre quienes también se enrolaron los capitanes Almagro, Hernando de Soto y Sebastián Benalcazar; partió de Panamá en enero de 1531, para desembarcar semanas más tarde en la Bahía de San Mateo.
En su trayecto, fueron atacando algunos pueblos pequeños; maniobras en las cuales iban adquiriendo un poco más de experiencia y conociendo las costumbres de éstos.
Según Cieza de León y otros cronistas de la época, los llamados "apus" (orejones), servían de espías al inka Atao Wallpa, informándole de todos estos acontecimientos. Sin embargo, prefirió seguir su campaña guerrera contra Waskar y dejar que aquellos pueblos se defendiesen con sus propios ejércitos, al creer por sus informantes, que el contingente español no era numeroso y por lo tanto de temer.
El inka, decide atraer a los españoles hasta Cajamarca, donde debía castigarlos y hacerles pagar todas las fechorías que habían cometido con los pueblos vecinos. Llegado el día, con la arrogancia de un guerrero invencible, ingresa a la Plaza de Cajamarca, precedido de su escolta de honor y un numeroso grupo de bailarines danzando marchas guerreras; para luego, según el cronista Juan de Arce, arrojar la Biblia que le entregara fray Vicente Valverde y decirle al mismo fraile: "Habéis robado la tierra por donde habéis venido y ahora esteme esperando para cenar. No he de pasar de aquí si no me traéis todo el oro y plata y esclavos y ropa {...} y no trayendo tengoos que matar a todos". Pizarro respondió, según otros cronistas, gritando la clave premeditada para el ataque: "Santiago, a ellos"; iniciándose así la matanza que llevaría al apresameinto del inka.
Contrariamente a lo que se dice, que Atao Wallpa ofreció a sus aprehensores dos cuartos llenos de oro y plata; de acuerdo a testigos presenciales como el espía de Waskar Inka, llamado Yaku Willka y el curaca Inga Mocha fueron por el contrario los españoles, quienes exigieron una suma específica por la libertad del inca.
La codicia de los españoles quedó de manifiesto en todas las previas escaramuzas, donde extorsionaban a los vencidos, exigiéndoles la entrega de oro y plata; que por otro lado, para los inkas, constituían simplemente, metales ornamentales.
Muerto Waskar Inka y más tarde Atao Wallpa, los españoles van expandiendo su poderío hasta apoderarse totalmente del Imperio de los Incas.